Si me permitís, voy a relataros un viaje que ha cambiado mi forma de ver y trabajar en Asti ¿Me acompañáis? Hace tres años y medio entré en Asti en prácticas, venía conmigo el temor a rendir como la empresa esperaba de mí, a encajar en el equipo. En todo este tiempo te haces sin darte cuenta a la rutina de trabajo de la empresa, te adaptas a los cambios tan bien como sabes y sigues tu viaje, sin pararte a reflexionar dónde estabas y hasta dónde has llegado, cómo era tu empresa y el resultado de los cambios realizados.

El comienzo de mi viaje

Todo comenzó un viernes como otro cualquiera. Tuvimos la visita de Kieran, un afamado fotógrafo que estaba haciendo un reportaje sobre Verónica Pascual y ASTI para la revista de Endeavor, una red de emprendedores a nivel mundial. El tema central era la creación de puestos de trabajo de calidad por las empresas que están en su red. Kieran le comentó a Verónica que deseaba conocer a varias personas de la empresa con perfiles diferentes y conocer de cerca su trabajo. Una de esas personas fui yo, durante unos 20 min tuvimos una amigable conversación sobre que trabajo desempeñaba en ASTI, y a qué dificultades me había enfrentado. Le conté la misma historia que conocéis las personas que trabajáis a diario conmigo, por lo cual no le di mayor importancia.

El día 23 de noviembre recibí una llamada de Verónica. Para mi sorpresa no era referente a ningún proyecto o cliente, más bien quería hablarme de esa entrevista. Linda fundadora y CEO de Endeavor había leído con interés mi historia y deseaba contarla como ejemplo de creación de un puesto de trabajo de calidad, el 29 de noviembre en Nueva York. Pero lo más sorprendente era que me invitaba a asistir a la gala. Así que podéis imaginar mi reacción.

Con Verónica Pascual

Aprendemos de los grandes

La semana pasó volando y comenzaba mi viaje por Nueva York. Teníamos un tour planificado en el cual visitaríamos empresas punteras en el sector de la movilidad. Durante la mañana conocimos al director de Lyft y cómo está compitiendo en el mercado con Uber con un enfoque más desenfadado, escuchamos la historia del fundador de Motívate y charlamos con la responsable de desarrollo de Waymo, así como con otros empresarios con carreras brillantes y empresas punteras en cuanto a innovación tecnológica. De estas charlas aprendí que las empresas evolucionan muy rápido y por lo tanto o avanzamos con el mercado o nos quedamos sin hueco.

Después de una mañana cargada de mucha información, llegó la hora de la comida, durante la cual mantuvimos una animada conversación sobre el talento en la empresa. La empresa que compartió más información e ideas relevantes fue ASTI (los programas de ASTI Foundation son los más punteros en cuanto al desarrollo del talento). Mantuvimos también una interesante charla con Samuel Schwartz sobre el futuro del coche autónomo. El día aún estaba lejos de terminar, nos quedaba la gala.

Una visión diferente de Asti

De la gala que puedo deciros, fue una noche impresionante. Muchos de vosotros ya habréis visto el vídeo que se presentó de ASTI. En este viaje, y en especial de la gala, he extraído muchas lecciones positivas que me gustaría compartir con vosotros.

La primera de ellas es la visión que se tiene de ASTI en el exterior. Se habla de nosotros como un ejemplo a seguir, como una empresa líder en aspectos de innovación y tecnológicos. ASTI está en otra liga, entender esto hace que me pregunte: ¿El diseño que tienen mis vehículos tiene la calidad que se espera de una empresa como la nuestra?

Este viaje también me ha ayudado a valorar el privilegio que tenemos de trabajar en una empresa como ASTI. De ver a nuestras creaciones (AGVS) pasar de un diseño en nuestras pantallas a su funcionamiento en las instalaciones en “poco tiempo”. Así como de poder trabajar en lo que nos gusta y seguir aprendiendo a diario. La tecnología no para, así que o nos montamos en el ave y vamos a su velocidad o nos quedamos en tierra.

Lo que da a ASTI una visión diferente en el mundo son las personas que hacen posible la creación de AGVS. Esto hace que valore mucho más el trabajo de mis compañeros y me pregunte: ¿Estoy dando importancia al trabajo en equipo? ¿Cómo podría facilitar el trabajo a mis compañeros? El mejor protocolo es el que une personas y da valor a su trabajo.