Todas las revoluciones industriales han contado con una serie de herramientas o avances tecnológicos que las han hecho posibles. La I Revolución Industrial estuvo protagonizada por la energía en vapor. La energía eléctrica fue clave en la segunda. La electrónica y la informática ensalzaron la tercera revolución industrial.

¿En qué se basa la conocida como cuarta revolución? La incorporación masiva de tecnologías digitales en toda la cadena de valor de la industria es el eje fundamental de esta nueva era. El conjunto que hace esto posible son los habilitadores digitales. En concreto, estas herramientas permiten a las empresas desarrollar el proceso de transformación digital, adaptarse a la Industria 4.0 y al modelo de la fábrica inteligente. Estas tecnologías logran vincular el mundo físico al virtual para hacer de la industria una industria inteligente.

Los habilitadores digitales más relevantes son:

  • Internet de las Cosas (IoT) y Cloud Computing: Todo está conectado. Internet de las Cosas (IOT) permite la conexión de dispositivos mediante sistemas embebidos o empotrados para comunicarse y poder interactuar tanto entre ellos como con dispositivos centralizados. Consiste en dotar a las máquinas y objetos industriales de sensórica y electrónica, así como software embebido y conectividad.  El Cloud Computing se basa en la utilización de servicios (software y almacenamiento) en la red sin disponer físicamente de infraestructuras propias para ofrecer estos servicios, lo cual significa que se hace uso de otras infraestructuras que dan estos servicios desde otra ubicación geográfica.
  • Big Data, Data Analytics Data Mining. Conjunto de datos o combinaciones de conjuntos de datos cuyo tamaño (volumen), complejidad (variabilidad) y velocidad de crecimiento (velocidad) dificultan su captura, gestión, procesamiento o análisis mediante tecnologías o herramientas convencionales. Por lo que es necesario recurrir a algunas específicas que permitan su manipulación, tratamiento y análisis inteligente. Esta nueva red de recopilación de datos trae importantes avances en los procesos de medición y control de la industria.
  • Realidad Virtual (VR) y Realidad Aumentada (AR). La tendencia es a la combinación de experiencias reales y virtuales. Generar una experiencia inmersiva que permita examinar escenarios de la vida real en los que simular aspectos de la productividad que requieran ser analizados. Aunque hoy en día la realidad virtual y la realidad aumentada se asocian a una industria de ocio como la de los videojuegos, las aplicaciones se irán ampliando hacia entornos de productividad más tradicionales.
  • Ciberseguridad. Los datos han pasado a ser una herramienta fundamental para las organizaciones, tanto para la gestión interna como para la operatividad con el mercado. Hoy más que nunca, la información hay que protegerla pues está expuesta a múltiples entornos. La ciberseguridad define todos los conceptos que rigen la seguridad a través de garantizando la seguridad de nuestros movimientos en la red.
  • Fabricación Aditiva o 3D Printing. La incorporación de la fabricación aditiva (piezas u objetos construidas a partir de modelos 3D mediante la adicción de materiales y gracias al uso de impresoras 3d) a las cadenas de producción empieza a ser una realidad, permitiendo una mayor personalización en el diseño de las piezas a fabricar, reducción de costes en el uso de materiales, realizar prototipado rápido.
  • Automatización y Robótica inteligente. Son los ejes que definirán las fábricas del futuro, unas industrias en las que todo estará conectado a través de Internet de las Cosas y se conseguirá una optimización de la producción y disminución de los riesgos. En definitiva, la producción estará cada vez más perfeccionada, ganando competitividad y flexibilidad, mediante sistemas de AGVs (Vehículos de Guiado Automático).
  • Inteligencia Artificial (AI). Aunque actualmente existen diferentes tipos de inteligencia artificial, la necesidad de implementar tecnologías y herramientas que sean capaces de procesar en tiempo real el diluvio de datos que se van a procesar en el ámbito industrial de la cuarta revolución industrial, ha propiciado que se investigue la implementación de sistemas de Inteligencia Artificial para este cometido. Estos sistemas tienen que ser capaz de procesar y aprender de la información que reciba y actuar en consecuencia de manera totalmente autónoma para de este modo poder predecir resultados, comportamientos y tendencias futuras sin haber sido programados previamente de manera explícita.
  • Simulación 3D. La simulación 3D de las líneas productivas u operaciones logísticas ya se está utilizando hoy en día como herramienta de diseño y análisis de resultados en muchas empresas que desean abrir nuevos centros de producción o logística, o bien pretenden ampliar u optimizar las operaciones de los centros existentes. No obstante, se espera que estas herramientas sean claves en el diseño y optimización de las operaciones de las fábricas del futuro, de manera que sean capaces de proyectar el mundo físico en un modelo virtual a partir de datos en tiempo real.
  • Wearables. Dispositivos electrónicos que se incorporan en alguna parte del cuerpo, en forma de prenda o complemento. Explotan el potencial del Internet de las Cosas, convirtiendo elementos físicos en información digital para su posterior tratamiento. El elemento que falta para cerrar el ciclo de la producción perfecta en una industria 4.0.