El mundo contemporáneo está experimentando una disrupción exponencial de cambios desconocida hasta ahora en la historia de la humanidad gracias a una variable no humana: la tecnología. Este cambio nos sitúa ante un contexto que los expertos han descrito hace tiempo como un entorno VUCA, que se caracteriza por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad. Es cierto que estos parámetros definen con rigor la época actual que estamos viviendo y que, por su naturaleza,  suponen un desafío decisivo para la gestión de un factor no tecnológico: el talento.

Industria 4.0, transformación digital y cuarta revolución industrial están abriendo las puertas a un desconocido modelo económico. A diferencia de las anteriores, esta nueva etapa no es fruto de una transición industrial basada en una determinada fuente de energía sino en el conocimiento tanto de la mente humana como, especialmente, de la inteligencia artificial.

La coordinación de los datos se convierte de este modo en el nuevo oro de esta transformación digital que bien podemos vivir como meros espectadores pasivos o protagonizar en clave de oportunidad.

El objetivo, y debemos trabajar para ello, es construir y abrazar esta cuarta revolución industrial desde el optimismo, en un cambio de mentalidad, viviendo esta coyuntura desde una visión positiva, adaptándonos al desarrollo desde la anticipación. Solo así podemos aprovechar al máximo las ventajas que nos ofrece la Industria 4.0 con todas sus herramientas: automatización (AGVs) y robótica móvilbig datainteligencia artificial, cloud computing, Internet de las Cosas, fabricación aditiva, realidad virtual o blockchain, entre otras.

No obstante, para abrazar la oportunidad de esta nueva época, necesitamos preparar nuestra estrategia de talento 4.0. En primer lugar, identificar el mapa de talento 4.0 y los perfiles digitales que se van a necesitar a medio y largo plazo para desplegar con consistencia tu visión estratégica de transformación digital. Si este ejercicio se realiza desde una perspectiva sistemática, esto es, a la luz no solo de tus demandas y de la oferta de talento que hay actualmente en el mercado sino de las necesidades a medio y largo plazo del ecosistema de la Industria 4.0 a nivel tanto local, como nacional e internacional, se tomará conciencia inmediatamente del inmenso ‘gap’ de talento digital existente entre la oferta y la demanda, y de la enorme oportunidad y desafío que el desarrollo del talento supone en el actual contexto de esta nueva época.